Antecedentes

La casa solariega más antigua del linaje Pichardo, de que se tiene noticia, estuvo en la región francesa de Picardía, cuyo nombre tomaron con tiempo del Rey Fernando III, El Santo. De allí pasó a España, según lo describen Harzo, Rosillo y otros tratistas y a fines del siglo XVI aparecen radicadas varias familias originarias de Francia en la ciudad de Segovia y en las Islas Canarias.

En la nación ibérica, los Pichardo tomaron parte en las guerras por la conquista de Andalucía. En Jerez de la Frontera figura como uno de sus conquistadores el "extranjero Guillén Picardo" quien también aparece en el repartimiento de tierras de aquella ciudad1.

Las armas nobiliarias de los Pichardo eran las siguientes: 1-En campo de plata, un árbol de sinople y una cabra o un lobo de sable empinado en su tronco; 2-En campo de oro, tres barras de gules.

Otro blasón es el que describe Manuel Machado Baéz en su obra Santiagueses ilustres de la Colonia, y es el siguiente: "Escudo con una coraza bajo un casco de hierro. Debajo del casco dos botas abrazadas. En la parte inferior del escudo esta inscripción: Caballeros de Carlos V". (Machado, obra citada, págs. 96-97).

Varios historiadores aseguran que la familia Pichardo desciende de "una animosa y turbulencia aristocracia caballeresca" encontrada con los infantes de la Cerda, descendientes de Don Fernando de la Cerda, hijo mayor del Rey Alfonso X, "El Sabio". Recibían este nombre por el mechón de pelo que tenían sobre su hombro.

A fines del siglo XVII se estableció en Santiago de los Caballeros Antonio Pichardo Vinuesa, perteneciente a la casa de Segovia, quien constituye el tronco de la familia en América.

Su descendencia gozó de gran prestigio, autoridad e influencia durante la Colonia, siendo "reputados por personas principales y nobles, y como tales han ejercido oficios de alcaldes ordinarios y demás de la República, capitanes de infantería, siendo diputados y mayordomos de la cofradía del Santísimo Sacramento, que siempre sirve a la gente noble".

Su biznieto, José Antonio Pichardo Pichardo "era reputado por uno de los vecinos más ricos del departamento del Norte español".

Para 1790 había levantado la capilla del Santísimo Sacramento en la Iglesia Mayor de Santiago, la cual mantenía y enriquecía. Además costeó tres enormes campanas para dicha iglesia y sustentó económicamente a la Junta de Fábrica de la Iglesia de Nuestra Señora de las Mercedes, arruinadas por el terremoto de 1783.

Con motivo del Tratado de Basilea en 1795, Santo Domingo perdió "la flor y nata de las familias dominicanas", según la bella y justa frase de Don Américo Lugo. Los Pichardo parten hacia Cuba, donde se establecen en La Habana, Santiago, Camagüey, Matanzas, Villa Clara y Bayamo. Las invasiones haitianas de 1801, 1805 y 1822 acaban por desvincular a la familia del territorio dominicano.

En Cuba, varios miembros de la familia destacáronse en la actividad intelectual, las leyes, la diplomacia y la política, sentando sus bases allí. Pero algunas ramas volvieron al lar nativo, donde hoy superviven gran número de miembros, que han incidido por su prestancia en el lugar donde les ha correspondido desarrollar sus respectivas existencias.

 

1También en esta forma antigua de escritura hemos encontrado al clérigo trashumante Aimericus Picaudus, autor de un apéndice del "Codex Calistinus" del Papa Calixto II (Siglo XII), considerado como la primera guía turística del mundo por dar informaciones necesarias para la peregrinación a Santiago de Compostela. (DOBAL, Carlos: "Semejanzas: Santiago de Compostela y Santiago de los Caballeros", Amantes de la Luz, 1970, pág.9). Además, al lombardero Juan Picardo y al ballestero Baltasar de Picardía, "extranjeros" que vinieron en el tercer viaje de Colón en 1498. (GIL, Juan, "Revista de Historiografía y Bibliografía Americanistas" El Rol del Tercer Viaje de Colonvino, Tomo IX, pág. 9, Sevilla, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 1985).