Perfil Biográfico
Domingo Daniel Pichardo y Pró fue hijo del Teniente Coronel Domingo Pichardo Delmonte y Doña María Dolores Pró Baeza, natural de Ceuta, Marruecos (Africa), hija de Don Vicente Pró, natural de Estepona, provincia de Málaga (España) y de doña Jerónima Baeza, también nacida en Ceuta2.
Existen versiones distintas acerca de su lugar y fecha de nacimiento. Rufino Martínez dice que nació en Cádiz, España3. J. Agustín Concepción4 y Carlos Larrazábal Blanco5, sin embargo, sitúan su nacimiento en Ceuta, lugar donde también nacieron su madre y su abuela materna.
Añade Larrazábal que su nacimiento ocurrió en 18156 mientras que el historiador Concepción da el año 1809 como el de su nacimiento. Agrega también que fue educado en Cádiz7.
Se desconoce la fecha de su llegada al país, pero dice Rufino Martínez: "Residía en Santiago en los días de la Independencia y abrazando con ardor la causa de la liberación, el 29 de marzo de 1844 encabezó el primer movimiento de adhesión al movimiento separatista8".
Fue Alcalde Titular de Santiago durante la Independencia y la Anexión9.
Figura entre las personalidades del Cibao que firmaron una carta al cónsul británico Sir Robert Schomburgk, fechada en Santiago el 16 de julio de 1850, expresándole agradecimiento y el profundo interés por la colaboración de Inglaterra, junto a Francia y Estados Unidos, para establecer la paz con Haití10.
Ocupó en 1854 la presidencia del Tribunado, organismo legislativo que hoy resulta ser la Cámara de Diputados11.
Fue Senador por la provincia de Santiago, cargo al que dimitió el 9 de junio de 185512.
Tomó participación activa en la revolución de 1857 contra el gobierno de Buenaventura Báez. En el Cibao, la rebelión se extendió rápidamente, instalándose un gobierno provisional en Santiago, presidido por el general José Desiderio Valverde y del cual Don Domingo fue vicepresidente.
Refiriéndose a las personalidades que componían el gobierno provisional dice el Dr. Julio G. Campillo Pérez: "El grupo cibaeño" estaba dirigido por elementos que en una u otra forma habían manifestado su adhesión al Partido Santanista. Muchos de ellos habían servido al Libertador en diferentes posiciones gubernamentales, especialmente en la rama legislativa.
Sin embargo, desde la primera Administración de Báez habían revelado sus antipatías contra éste. Se opusieron a su vuelta al poder, votando como hemos visto a favor de Santana, y habían rechazado la candidatura patrocinada por el baecismo a favor de Juan Estaban Aybar. Ahora con la revolución habían quedado definitivamente como antibaecistas. Pero su devoción habían quedado definitivamente como antibaecistas. Pero su devoción por Santana era limitada, y en el Congreso habían mantenido una línea de conducta democrática.
Tres de sus principales hombres, Benigno Filomeno de Rojas, Ulises Francisco Espaillat, y Domingo Daniel Pichardo, con la primera revisión constitucional de 1854, habían querido cambiar la tónica del sistema santanista, mediante una evolución hacia el régimen de derecho, dejando atrás las prácticas arbitrarias características del Libertador. Sus esfuerzos esta vez fueron jurídicas logradas en esa revisión constitucional, para lo cual contó con la colaboración del sector reaccionario de su partido, que con tanta propiedad encarnaba Bobadilla"13.
El 31 de mayo de 1858 fue designado interinamente encargado de la cartera de Guerra y Marina, en ausencia del general Matías Ramón Mella.
Ocupó además los despachos de Gobernación, Justicia e Institución Pública14.
El 27 de julio de 1858, inconformes los sectores poderosos del Este y Sur del país no sólo con el cambio de la sede de gobierno a Santiago, sino fundamentalmente con los principios políticos de la nueva Constitución votada por el "grupo cibaeño" en Moca, iniciaron un movimiento de contrarrevolución tendiente a restituir al general Pedro Santana en lugar de Báez.
Instaurado Santana en la ciudad de Santo Domingo, desconoció el gobierno y varios de sus miembros –entre ellos Don Domingo- abandonaron el país.
Regresó antes de la Anexión y se desempeñó como abogado, formando junto con Domingo Antonio Ramírez Rojas, su pariente cercano, puesto que estaba casado con Baldomera Román Franco Quiñones, la temida pareja de los "mochos", nombre que recibían ambos por ser mancos.
De ahí viene la frase "le metieron los mochos" o "meterle a uno los mochos", que significa amedrentar a alguien, amonestar, fastidiar con alguna demanda15.
Simpatizó con el régimen de la Anexión, siendo condecorado don la Orden de Isabel la Católica. Fue habilitado por dicho gobierno como defensor público por Real Orden del 7 de octubre de 186116.
Desempeñó varios puestos en el ramo de Justicia.
En el período de la Segunda República militó en el Partido Rojo, lidereado por Báez17.
Signatario del Manifiesto que desconocía el gobierno de Ignacio María González, el 1ro. de diciembre de 187618.
A la hora de su muerte, acaecida el 24 de septiembre de 1884 en la ciudad de La Vega, se desempeñaba como Juez del Tribunal de Primera Instancia19.
2
SANTA CRUZ Y MALLEN, Francisco Javier (conde de San Juan de Jaruco) "Historia de Familias Cubanas":, La Habana, Editorial Hércules, 1940, Tomo I, pág. 201.3
MARTINEZ, Rufino: "Diccionario Biográfico Histórico Dominicano (1821-1930)", Santo Domingo, Editora UASD, 1971, pág. 394.4
CONCEPCION, J. Agustín: "Acontecer Cibaeño", La Información, 24 de septiembre de 1988.5
LARRAZABAL, OP.CIT., pág. 201.6
IDEM7
CONCEPCION, IDEM.8
MARTINEZ, op.cit., pág. 394.9
"Censo de Población y Datos Históricos y Estadísticos de la Ciudad de Santiago de los Caballeros": Cuadro de los Alcaldes Titulares que ha tenido Santiago desde la Independencia a la fecha, Santiago, Tipografía La Información, 1917, pág. 201.10
MARTE, Roberto: "Estadísticas y Documentos Históricos Sobre Santo Domingo (1805-1890)", Ediciones del Museo Nacional de Historia y Geografía, 1984, pág. 181.11
CAMPILLO P., Julio.: "Historia Electoral Dominicana, 1848-1986". El Grillo y el Ruiseñor:, Santo Domingo, Editora Corripio, 1986, Cuarta Edición, págs. 545 y 549.12
CONCEPCION, J. Agustín: "Acontecer Cibaeño", La Información, 4 de junio de 1988.13
CAMPILLO P., Idem, pág. 67.14
"Homenaje a Mella". Academia Dominicana de la Historia, 1964, pág. 249.15
RODRIGUEZ DEMORIZI, Emilio: "Frases Dominicanas". Santo Domingo, Editora Taller, 1980, pág. 151.16
LOPEZ MORILLO, Adriano: "Segunda Reincorporación de Santo Domingo a España". Tomo I, Libro II, pág. 26, Sociedad Dominicana de Bibliófilos, 1983.17
ENCICLOPEDIA DOMINICANA. Segunda Edición, 1978, Tomo VI, pág. 12.18
LUPERON, Gregorio: "Notas Autobiográficas y Apuntes Históricos", Sociedad Dominicana de Bibliófilos, Santo Domingo, 1974, pág. 333.19
CONCEPCION, Idem (4).