ESTEBAN SANTOS
PRIETO
CASAS
Esteban
Santos Prieto y Casas era natural de un pueblecito pequeño enclavado en la
Provincia de León, España, denominado Villamañan. Nace en esa villa el día
de la Inmaculada Concepción, el 8 de diciembre corriendo el año de 1874, a las
ocho de la mañana. Fue bautizado en la Iglesia Parroquial del Salvador de
Villamañan, el once de diciembre de ese mismo año, por el Presbitero Don Julián
Rodríguez. Fueron sus padrinos: su abuelo materno, Esteban Casas y su
abuela materna, María Martinez de Casas. Y firmaron como testigos, los acólitos
Juan Gallego y Jacinto Canó.
Esteban
Santos Prieto y Casas es hijo legítimo de Pablo Prieto y María Casas de
Prieto. Por la parte paterna era nieto de Luis Prieto y de Seferina Alvarez de
Prieto. Por la parte materna era nieto, como ya dijimos antes, los que fueron
sus padrinos, Esteban Casas y María Martinez de Casas.
Suponemos
que Esteban Santos pasó su infancia en el hogar formado por sus padres en
Villamañan. Allí su padre tenía una panadería que quedaba inmediatamente al
lado de su casa.
Esteban
Santos tuvo una hermana llamada Gertrudis Prieto Casas, a quien quería mucho.
Pero
la felicidad en la que podía haber crecido se truncó con la muerte de su madre
a destiempo. Después de su padre haber enviudado, éste vuelve a casarse de
nuevo. Y Estaban Santos y Gertrudis, pasan a vivir con sus tíos, los Casas,
parientes de su madre muerta, que vivían en la ciudad de Valdevimbre, Partido
de Valencia de Don Juan, Provincia de León.
Sus
tíos lo inscriben como alumnos externos, a él en el Seminario Conciliar de San
Froilán de León y a ella en un noviciado para señoritas. En aquella época,
era costumbre de las personas muy pobres o de aquellas que habían perdido a sus
padres, hacer que estos niños ingresaran a estos seminarios para que llegaran a
ser curas o monjas para que tuvieran su futuro asegurado y no cayeran en la
indigencia. En realidad lo que pasaba en esa época en España, era que el
primogénito recibia toda la herencia del padre y los demás hijos algunos se
inscribian en los conventos y otros en las escuelas militares, pues siempre se
decia que era bueno tener en la familia, un sacerdote y un militar.
Esteban
estudió en ese Seminario los cuatro años de Latín y Humanidades durante los años
académicos de 1888 a 1892 y del 1894 al 1896, estudió el primero de Filosofía
y el primero de la licenciatura de Teología de la carrera breve, obteniendo en
los exámenes ordinarios la calificación de Meritísimo en primero y segundo año
de Latín, la de Benemérito, en tercero de Latín e Historia Universal, la de Mérito
en primero de Latín, Geografía, Historia de España, Retórica, Poética, Lógica,
Metafísica y primero de Dogmas de Fe y fue suspendido en el primero de Moral,
asignatura que aprobó en los exámenes extraordinarios correspondientes.
Por
lo que podemos notar, Esteban Santos fue un estudiante ejemplar y no quería
causar problemas y disgustos a sus parientes que se habían hecho cargo de él
luego de la muerte de su madre.
Dentro
de los parientes Casas, había un sacerdote que por su gran altura y tamaño le
llamaban el Curón, o sea un cura grande. Este cura mantenía muy buenas
relaciones con su sobrino Esteban Santos, y para un domingo en la tarde lo lleva
a presenciar una corrida de toros en la Plaza de León. El Arzobispo de León
les había prohibido a los seminaristas que fueran a ver ese acto salvaje de
matar a una bestia de lidia.
Parece
ser que de una forma u otra, el Arzobispo se enteró que el abuelo había
desobedecido su orden y es por eso que en su récord de notas aparece ese
materia llamada Moral en suspenso. Esto significaba que como castigo tendría
que repetir el curso de nuevo, lo que significaría un año perdido. El que
estaba consciente de los sacrificios que significarían para sus tíos un año
mas, decidió a la edad de ventitres años, enojado por la decisión del
arzobispo, a abandonar las órdenes religiosas y embarcarse con un amigo para América.
Gracias
a esta decisión del Arzobispo y lo que este acontecimiento significó en la
conciencia de Esteban Santos, estamos nosotros sus descendientes en este mundo.
Ya que si él hubiera presentado sus votos de castidad y llevado de su nobleza
humana, habría llegado a ser sacerdote y no estaría yo aquí escribiendo estas
cuartillas, como uno de sus descendientes.
Al
partir para América, Esteban Santos, para poder viajar solicita,
certificaciones de buena conducta, certificaciones de sus notas del seminario,
del consejo Provincial, y de estos documentos extractamos, en uno que era
extremadamente pobre, que había observado intachable conducta, en otro que dice
que ha observado siempre buena conducta moral, política y religiosa y que asistía
diariamente al Santo Sacrificio de la Misa, Rosario y demás actos del culto,
confesando y comulgando frecuentemente.
Entre
las cosas que sacamos de sus papeles es que tenía una vasta cultura, tanto en
materias dogmáticas como laicas, y por sus papeles consignamos que tenía muy
bonita letra y que sabía leer, escribir y entender, cosas no muy comunes en los
inmigrantes que venían para la América en esa época.
Esteban
Santos se embarca con su amigo para el año de 1898, contando con la edad de
veintitrés años. Por relatos a sus hijos, sabemos que primero pasó por las
Islas Canarias, para luego residir en la isla de Puerto Rico.
Allí luego de su llegada en 1898, forma una panadería-dulcería junto con un socio español también y es cuando paseando por la ciudad conoce a una joven puertorriqueña que le conquista su corazón. La visita a ella en diferentes oportunidades y una tarde no sabiendo como declararle su amor le había llevado una nota con su declaración dentro de un bizcocho que llevaba en el bolsillo y ella le pregunta que era lo que el llevaba ahí y se lo entrega y se va. Ella, al comerse el dulce encuentra la nota en la que le pide que se case con él. Esta joven se llamaba Carmen Buenaventura Peña y Peña soñaba con casarse con un español para que la llevase a conocer España. En esa época para el 1900 Puerto Rico era una colonia española y pasaba a ser un protectorado de los Estados Unidos de América. Ella le dijo que sí, y fueron al Registro Civil a casarse en un coche tirado por caballos en donde fueron testigos, un músico y un industrial, Don Simplicio Llesquis Sampera y Don David Mateo de 37 y 28 años de edad.
Inmediatamente
después de casarse fueron a la casa paterna, la familia Antonzantti, donde según
contaba la abuela Carmen, ella pasó a vivir después de la muerte de sus padres,
ya que ella era su madrina de bautizo y le informaron de la noticia a sus padres
de crianza y les dijeron que inmediatamente zarparían en un barco que los traería
a la República Dominicana.
Se
casaron en Ponce, Puerto Rico, el 22 de marzo de 1900. Esteban Santos tenía
veinte y cinco años y Carmen Buenaventura tenía veinte y tres. Ella vivía en
la Calle Cristóbal Colón de Ponce, ella era hija legítima de Don Valentin Peña
Rivera y de Doña Juana Peña Gautier de Peña. Carmen Buenaventura había
nacido en Ponce, el día 14 de julio de 1876.
Esteban
y Carmen se radican en la ciudad de San Pedro de Macorís en el 1900. Para esta
época tenemos registrados una pequeña inmigración de españoles residentes en
las islas cercanas atraídos por la bonanza en los ingenios del este de la República
Dominicana para esa época.
Allí
le nace su primer hijo, el 3 de agosto de 1901 y como es natural para la época
y siendo hijo de español, lo bautizan en la parroquia de San Pedro de Macorís
con el nombre de su padre, Esteban, pero no con el segundo nombre, Santos.
Fueron sus padrinos José Caminero y Juana Colón. Fue declarado el 20 de abril
de 1902. Libro de Nacimientos No. 22, folio 252 y número 22.
El
segundo de sus hijos nace en San Pedro de Macorís, el once de octubre de 1904
en su propia casa. A este segundo hijo le pusieron por nombre José María, por
ser sus padrinos José Caminero y María Colón. Lo declararon el 31 de marzo de
1905. Libro de Nacimientos No. 25, folio 55 y número 142.
Rafael
Pedro viene a ser su tercer hijo, que también nace en San Pedro de Macorís, el
cinco de febrero de 1907, en la casa paterna, a las seis de la tarde. Su
declaración fue hecha en el Registro Civil el día once de abril de 1908. Libro
de Nacimientos No. 27, folio 344 y número 161.
Su
cuarto hijo fue Manuel Emilio que nace en la misma ciudad de San Pedro de Macorís,
en la casa paterna, el día 27 de junio de 1909. Esta declaración fue hecha el
día diez de julio de 1909 y fue declarada por el jóven de diez y seis años,
Luis Gerardo Leonor Silvestre y fueron testigos los señores Carlos Conrado Gatón
Richiez y Pedro Pérez Echavarría. Libro de Nacimientos No. 29, folio 264 y 265
y número 278.
El
día 22 de diciembre de 1910 les nace su única hija a la que bautizan con el
nombre de Blanca María del Carmen, nace a las tres de la tarde en la ciudad de
San Pedro de Macorís, en la misma casa paterna. Blanca María fue declarada el
siguiente año de 1911 por el señor Sasso Molina. En esta acta de nacimiento,
aparece la profesión de su padre Esteban como licorista, en las otras
anteriores, aparecía como comerciante. Libro de Nacimientos No. 31, folio 111 y
número no aclarado.
El
próximo de los hijos es varón nueva vez y le bautizan con el nombre de Ramón
Julio y este nace el 31 de agosto de 1913, a las seis de la mañana, en la
ciudad de San Pedro de Macorís y en la misma casa paterna. Fue declarado por su
padre Esteban Prieto y fueron testigos los señores Juan Luis Mendoza y Juan
Antonio Hernández. La profesión de Esteban en esta acta aparece como
Propietario. Como nace el día de San Ramón, fue bautizado con este nombre y
fueron sus padrinos Julio Lamela y Carmen Diaz de Lamela. Libro de Nacimientos
No. 36, folio 158 y número 576.
El
séptimo de los hijos es otro varón de nuevo y este nace el veintiuno de marzo
de 1915 a las cinco de la mañana en su propia casa paterna, en la ciudad de San
Pedro de Macorís y le pusieron por nombre José Antonio. Fue declarado por
Eugenio Suazo Gonzalez el día tres de julio de de 1915. Fueron testigos los señores
Vicente Caminero y Damian Tejera. Libro de Nacimientos No. 39, folio 286 y número
367.
El
más pequeño de los hijos y ya el último le pusieron por nombre Luis
Guillermo. Nació en San Pedro de Macorís y como ya era costumbre, nace en su
misma casa paterna a las dos de la tarde, del día dos de diciembre de 1917.
Este ultimo hijo fue declarado por su padre el día cuatro de enero del 1918.
Fueron testigos los señores Armando Maduro Rodríguez y Felix María Chalas.
Libro de Nacimientos No. 46, folio 124 y número 58.
En
todas estas actas aparece siempre el señor Manuel Leopoldo Richiez, como
Oficial Civil de la Común de San Pedro de Macorís.
Como habíamos dicho al principio Esteban Santos Prieto Casas había pasado por el Seminario de Villamañan y por accidente de la vida lo había abandonado por no darle disgustos a sus tíos que se había hecho cargo de su manutención y es entonces cuando decide emigrar a América a buscar otros rumbos. Su padre Pablo Prieto Alvarez a la muerte de su madre María Casas, se casa con una joven que le hacía los servicios de la casa y que aparentemente no se llevaba con los hijos del primer matrimonio y por eso es que no vuelve a vivir con él. Como su padre lo que tenía era una panadería, es por eso que al pasar por Ponce trabaja en una empresa igual y al llegar a San Pedro se dedica a los mismos oficios de panadería y dulcería.
Más tarde se dedica a hacer bebidas alcohólicas y poseemos en nuestra familia el alcoholimetro que el usaba para medir el grado de alcohol de las bebeidas que el preparaba, posteriormente instala una pequeña tienda en su propia casa. En ese tiempo viven primero en San Pedro de Macorís, luego en La Romana, La Higuera y Guaymate, volviendo al final a residir en San Pedro de Macorís donde recibe cristiana sepultura, luego de larga enfermedad el día 8 de julio de 1933 en el Cementerio de esa Ciudad. Más adelante sus hijos exhuman sus restos mortales y son trasladados al Panteón de los Prieto Peña del Cementerio Nacional de la Ave. Máximo Gómez de esta ciudad de Santo Domingo.
Su
vida
Aunque
Esteban Santos Prieto Casas, era un hombre muy culto y de los pocos españoles
de esa época que sabían leer y escribir. La vida no fue fácil para él. Era
una persona muy callada, de temperamento apacible, muy reservado, fue uno de los
fundadores del Centro Español de San Pedro de Macorís. Y fungía como
secretario por ser persona de letras.
Esteban
construyó una pequeña casa en la calle Sánchez No. 118, donde fallece el día
8 de julio de 1933, dejando a su viuda y ocho hijos en la orfandad. Su entierro
fue realizado con mucha humildad y costeado por sus hijos y el Sr. Armenteros
cuando se enteró que a un personaje como él lo habían enterrado de esa forma,
dijo que si lo hubiera sabido le habría hecho un entierro de primera clase.
Carmen
Peña de Prieto fue una persona muy dulce y educó con mucho cariño a sus
hijos. Nunca olvidó su lar nativo y siempre se mantenía en contacto con su
familia y con su pais que a la sazón era parte de los Estados Unidos de América,
pero nunca quiso que sus hijos se hicieran americanos ni españoles, pues ella
le tenía miedo, con tantos hijos varones a que los fueran a enviar a la guerra.
Ya había tenido la experiencia con su hermano que lo habían mandado para el
Pacifico a combatir a principios de siglo y nunca mas volvió. Algunos de sus
hijos estudiaron en Mayagüez donde unos familiares de ella.
A
la muerte de su padre, Rafael se encargó de su hermano Manolo, de su hermana
Blanca y de los tres pequeños, Ramón, José Antonio y Luis Guillermo. Rafael
trabajaba en los ingenios y así pasaron por Yaguate, Lechuga, en el Ingenio
Santa Fé, La Romana y otros lugares del este.
Esteban,
el primero se había casado con Victoria Sánchez Moscoso, y se había ido a
residir a los Estados Unidos, José María también se había ido para ese país.
Con
el tiempo, Rafael decide traer a su mamá y hermanos a vivir a la capital y
residen en la calle Macorís esquina Arzobispo Portes. En esta casa a Doña
Carmen Viuda Prieto, le sonríe la suerte y ésto pasa, cuando comprando el
billete número 1047 de la Lotería Nacional, se saca el Primer Premio de ese
domingo, de la Lotería Nacional de esa época . Con ese dinero construye una
casa en el solar de la calle Arzobispo Portes número 80, cerca de la calle 19
de marzo y cerca del Club Unión.
Esteban fue el primero que se casó y vivió junto con Victoria en Nueva York, Santiago y luego en la capital. Luego de divorciarse vivió en diferentes lugares de la ciudad y también en el Japón y Estados Unidos.
José María casado con Agnes vivió en la ciudad de Nueva York y luego casado con Soledad vivió en Nueva Jersey donde encuentra la muerte a los 89 años de edad junto a su familia.
Blanca
luego de casada vivió con la madre de su esposo hasta que se fueron a vivir a
Nueva York, en un apartamento de la calle Broadway con 162 del West Side. Mas
tarde viene a vivir a Santo Domingo, donde construyen una casa en la calle
Duarte No. 4, primero en la primera planta y luego en la segunda, frente al
parquesito Duarte de la Zona Colonial. Luego de la muerte de Trujillo, se
vuelven a ir a Nueva York donde para el 1967 se le declara un cáncer en los
senos y encuentra la muerte en casa de su hermano Ramón ya que había regresado
para morir aquí en su país. Más adelante su esposo Alejandro es encontrado
asesinado en su casa de la calle Duarte por unos ladrones para robarle dinero.
Viviendo Rafael y los tres pequeños todos juntos con su madre en esa casa de la Arzobispo Portes No. 80, primero se casa Rafael e Isabelita, Luego Blanca y Rubio, después José Antonio y Belén Amada, mas adelante en el 1945, Ramón y Margarita y por último al final del mismo año, Luis Guillermo y Bitin.
Rafael se mudó a una casa cercana a la de su madre en la misma calle cerca de la calle Santomé, hasta cuando hizo su residencia en la Ave. México donde residieron hasta la muerte de ambos.
Ramón vivió en la casa materna donde en el 1957 fallece su madre, más adelante construye su residencia en la calle Manuel Flores Cabrera No. 8 del Ensanche La Fe, donde vive cerca de 25 años. Mas tarde se muda a la Calle Benito Juárez No. 8, donde es su actual residencia.
José Antonio luego de casarse reside en una casa cercana a la materna y luego se traslada a la casa de sus suegros los Durán Amiama en la calle Santiago No. 25. Mas tarde cumpliendo un deseo de juventud en el 1949 se embarca hacia Nueva York, la ciudad de los rascacielos y mas tarde se les unen su esposa e hijos y residen en Washington Heights, de la isla de Manhattan, en la calle 162 del West Side donde residió hasta la fecha de su muerte, luego de haber enviudado.
Luis Guillermo se casa en Puerto Plata y viene a vivir a la casa de su madre y a los tres meses se mudan a la casa de los tíos de su esposa, el Dr. Américo Lugo y Dolores Romero de Lugo, en la calle Bernardo Pichardo No. 6, del Ensanche Lugo, donde hasta la fecha es la residencia permanente de su viuda.